
8 de marzo de 2026
24 años de espera: Asturias necesita ya una nueva Ley de Espectáculos.
¿Seguiremos bloqueando la cultura con leyes de hace un cuarto de siglo?
Estamos en 2026. El mundo ha cambiado radicalmente en las últimas dos décadas: nuestra forma de consumir, de relacionarnos y de vivir las ciudades es otra. Sin embargo, en el Principado, la cultura de proximidad sigue chocando contra un muro invisible: una Ley de Espectáculos de 2002 y un Catálogo de 2004. Es difícil de explicar que, en plena era de la economía creativa, un recital acústico en una librería o una actuación de pequeño formato en un centro de mayores sigan siendo vistos por la norma como actividades "clandestinas" o fuera de lugar.
En UPCAS, no pedimos privilegios; pedimos que la ley reconozca la realidad que ya sucede en nuestras calles.
Una normativa que asfixia el talento local
La legislación actual trata de la misma manera a una discoteca de gran aforo que a un café que quiere ofrecer un rincón para un cantautor. Esta falta de distinción genera una inseguridad jurídica que está borrando la cultura de nuestros barrios.
Por una reforma basada en la convivencia
Nuestra visión para esta reforma legislativa no es la del conflicto, sino la de la acción y la empatía. Entendemos que el descanso vecinal y la seguridad son sagrados, y precisamente por eso defendemos el pequeño formato:
Conclusión: Es el momento de actuar
No podemos permitir que el talento asturiano siga buscando refugio en la "alegalidad". La reforma de la ley es una oportunidad para que Asturias sea referente en gestión cultural moderna y convivencia. La cultura no es el problema, es la solución para unos barrios más vivos y unidos.
